sábado, 1 de diciembre de 2018

Relación e influencia social en las conductas parafílicas




Figura 4: Infografía: Qué es el TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo.
Autor (Cañeque, 2016)
 El TOC (trastorno obsesivo compulsivo) 
El TOC (Trastorno Obsesivo compulsivo): está caracterizado por fuertes, frecuentes y desagradables sentimientos de malestar, combinados con la repetición de acciones dirigidas a disminuir ese malestar. Quien lo sufre experimenta constantes pensamientos o imágenes involuntarios que lo agobian y producen ansiedad. Esas ideas obsesivas, por lo general, emanan de un potente miedo a algo. El grado de impedimento puede ser leve, moderado o severo según el tipo de obsesiones y compulsiones, el tiempo que les obliga a consumir, el grado de vergüenza o aflicción o la vivencia de descontrol. Algunas veces el grado de deterioro es tal que los pacientes requieren ser hospitalizados. Algunas personas con TOC piensan que algo anda mal en su cabeza o que están locos. Por eso tienden a ocultar sus síntomas durante mucho tiempo y a postergar la consulta médica. Los niños con TOC expresan con más facilidad sus fantasías de locura y descontrol diciendo por ejemplo que tienen “un tipito” adentro que les hace hacer cosas que no quieren. El TOC no sólo afecta a la persona sino también a su familia entera, la que con frecuencia tiene dificultad en comprender la naturaleza de los síntomas malinterpretándolos como intencionales. Las personas con TOC llegan a agotar a sus familiares quienes con frecuencia quedan involucrados en sus síntomas, consumiendo su tiempo y energía y por sus rasgos de rigidez comportamental que los hace personas con las que es difícil convivir. Tanto niños como adultos con TOC suelen presentar un temperamento obstinado, irascible y depresivo manifestándose en los niños con rabietas frecuentes, conducta oposicionista y aún problemas de aprendizaje mientras que los adultos con TOC refieren problemas en sus vínculos de pareja e interpersonales así como subempleo y menor rendimiento laboral y académico, constatándose en ellos frecuentes trastornos de la personalidad y depresión.
¿Cómo podemos explicar el origen y el mantenimiento de este tipo de problema?
La explicación actual baraja factores de diferentes tipos que pueden contribuir a generar en la persona una vulnerabilidad elevada a desarrollar el trastorno.
Factores Biológicos: Hay datos que sugieren cierta heredabilidad genética del TOC: las personas con este trastorno tienen 4 veces más probabilidades de tener otros familiares TOC que personas sin el trastorno. Otros estudios encuentran diferencias entre personas TOC y personas sin el trastorno en el funcionamiento de ciertas regiones cerebrales (fundamentalmente, corteza órbito-frontal, núcleo caudado y ganglios basales).
Factores socio-ambientales: Determinados estilos educativos que enfatizan la responsabilidad y el perfeccionismo, o una formación moral o religiosa que establezca rígidamente la frontera entre lo que está bien y lo que está mal o que conceda una importancia especial al pensamiento, concediendo la misma importancia (gravedad) al hecho de pensar “cosas malas” que al hecho de hacerlas pueden sin duda contribuir a la aparición de un TOC. La sobreprotección de los padres puede favorecer el desarrollo de una vulnerabilidad a la ansiedad en los hijos, asociada al déficit en el desarrollo de habilidades de afrontamiento y solución de problemas o al aprendizaje de miedos por condicionamiento clásico. Asimismo, modelos familiares de personalidad obsesiva o comportamientos compulsivos pueden favorecer aprendizaje por modelado. También pueden contribuir a moldear el desarrollo del TOC factores de tipo sociocultural, fundamentalmente creencias culturales, morales y/o religiosas que enfaticen la importancia de unos aspectos (por ejemplo: moral, limpieza, pecado) y resten importancia a otros o incluso juzguen negativamente (por ejemplo: placer, disfrute, juego).

Factores psicológicos: (variables disposicionales). Algunas variables que pueden predisponer a desarrollar un TOC (y a mantenerlo, una vez desarrollado) están relacionadas con el repertorio conductual de la persona, moldeado por su historia de aprendizaje particular. Algunas de las más importantes son creencias (reglas verbales) que sobreestiman la importancia del pensamiento y la responsabilidad o implicación de la propia identidad en lo que se piensa (“pensar algo malo es igual que hacerlo”) y/o exageran la conexión entre pensamiento y realidad en lo que se ha denominado fusión pensamiento-acción (“pensar algo puede hacer que ocurra”). La intolerancia de la duda o incertidumbre, la hiperresponsabilidad, el perfeccionismo entendido como la creencia de que existe una respuesta perfecta para todo y que los fallos son intolerables porque pueden producir consecuencias terribles y la exageración de la importancia de controlar los pensamientos inaceptables son también variables disposicionales fundamentales. El temor a cometer errores puede asociarse a una gran dificultad para tomar decisiones y la tendencia a transferir a otras personas esta responsabilidad. Todas estas variables psicológicas podrían contribuir a formar esa disposición a desarrollar un TOC cuando se produce algún acontecimiento estresante en la vida de la persona. (Modelo de vulnerabilidad-estrés; Zubin y Spring, 1977)

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Referencias bibliográficas

Referencias bibliográficas Cañeque, P. (2016). Infografía: Qué es el TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo, [Figura 4].Recuperado de. Recu...