sábado, 1 de diciembre de 2018

Relación e influencia social en las conductas parafílicas,


Factores sociales que contribuyen al problema de las drogas.
Cinco áreas de análisis: el contexto y la posición socioeconómica, la exposición diferencial a los factores de riesgo, la vulnerabilidad diferencial a los riesgos, los resultados diferenciales de la atención a la salud y las variaciones en las consecuencias sociales.
“Los factores de riesgo pueden ubicarse en diferentes dominios: individual (por ejemplo, trastorno emocional o de aprendizaje o personalidad orientada a la búsqueda de sensaciones nuevas), familiar (convivencia con padres alcohólicos), escolar (fracaso académico), social (amigos usuarios de drogas) y comunitario (alta disponibilidad de sustancias)”. (Organización de los Estados Americanos, s.f, p.2)

Figura 2: Consumo de cannabis.
Autor (Hernández, 2018)

El consumo de drogas suele iniciarse de una manera esporádica y lúdica, pero poco a poco puede pasar a convertirse en una adicción o consumo habitual, e incluso, terminar provocando dependencia en el consumidor. Además, es habitual que comience en la adolescencia con sustancias legales como el alcohol y el tabaco, pasando posteriormente a las ilegales como marihuana, cocaína, heroína, etc…
Existen algunos factores de riesgo que pueden llegar a conducir a la persona al consumo de drogas, y que podemos clasificar del siguiente modo:
Factores familiares: La relación de apego con los padres influye en la formación de la personalidad y en la adquisición de recursos de afrontamiento ante los conflictos o dificultades, por lo que si no se desarrolla un apego seguro, el adolescente podría comenzar a consumir drogas como un modo de afrontar de manera inadecuada el estrés emocional. Por otro lado, el tipo de crianza es un factor muy relevante ya que un estilo autoritario, permisivo o indiferente puede ser un factor de riesgo ante la adicción. Otros factores podrían ser: clima familiar en el que predominen los conflictos y la inestabilidad emocional, ausencia de uno de los progenitores, consumo por parte de los padres o psicopatología en alguno de ellos, ausencia de normas y/o límites.
Factores comunitarios: Las creencias de la comunidad sobre el consumo de drogas y la falta de conciencia acerca de sus consecuencias y/o percepción de riesgo, así como la fácil accesibilidad a las mismas, pueden considerarse factores de riesgo ante el uso y abuso de sustancias. El lugar de residencia influye notablemente en el consumo. Por un lado, aquellos que provienen de barrios marginales, donde prima la deprivación social y la desorganización comunitaria, son más propensos a iniciarse en el consumir drogas pues, es más probable que en su día a día estas estén presentes en su entorno, ya sea viendo consumir a su familia, grupo de amigos o compañeros de la escuela, o incluso gente desconocida. Las personas que pertenecen a una clase social alta también son consideradas como un colectivo en riesgo por su alto nivel adquisitivo. Todas ellas son variables que, no estando relacionadas directamente con el consumo, son facilitadores del mismo, sobre todo, en presencia de otros factores de riesgo.
Factores de tipo social: En la adolescencia el grupo de jóvenes de la misma edad o edades similares adquiere mucha importancia en la vida de la persona, llegando a influir notablemente sobre su conducta. En este sentido, si el entorno del adolescente consume drogas, es más probable que ejerza una influencia directa en él a través de la presión, pero también indirecta, mediante la aceptación en el grupo o rechazo. Es decir, el pertenecer a un grupo puede incitar a iniciar el consumo e, incluso, incrementarlo. Pero lo contrario, ser rechazado, también puede ser un factor de riesgo. 
Factores individuales: Algunos de ellos son: padecimiento de otros trastornos psiquiátricos asociados, conductas antisociales, eventos traumáticos en la infancia, impulsividad, búsqueda de sensaciones, etc. Además, las actitudes de uno mismo ante el consumo también son muy importantes ya que la tendencia a la experimentación, ausencia o distorsión en la percepción de riesgo y las falsas creencias sobre los efectos, hacen que la probabilidad de consumo sea mayor. Esto es así porque la persona tenderá a resistirse menos ante la presión social y tendrá más predisposición hacia el consumo.



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Referencias bibliográficas

Referencias bibliográficas Cañeque, P. (2016). Infografía: Qué es el TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo, [Figura 4].Recuperado de. Recu...